miércoles, 15 de marzo de 2017

Tortas de aceite y anís con harina de espelta

A mí y a mi familia nos encantan estas tortitas. Recuerdo que en casa de mis padres siempre las tenían y, a día de hoy, siguen siendo el desayuno favorito de mi papi. Así que me dije: "¿por qué no hacer una versión más sana semi-integral, ecológica y que no contenga azúcar?". Tras varias pruebas y variaciones os puedo decir que he creado la receta que más nos gusta.
La masa es rápida de hacer y no requiere mucho amasado ni levado, pero sí es algo más entretenido darles forma, aunque pensando en el resultado merece la pena invertir un poco de tiempo.

Ingredientes para unas 12-13 tortitas:

- 75 ml de un buen aceite de oliva virgen, a ser posible suave.
- 100 ml de agua templada o leche vegetal (ver consejos)
- 5 g de anís en polvo.
- 4 g de levadura panadera seca.
- 8 g de anises en grano.
- 10 g de semillas de sésamo tostadas.
- Un chorrito de esencia de naranja.
- 100 g de harina eco integral de espelta (ver consejos)
- 150 g de harina eco blanca de espelta.
- 60 g de xilitol.
- Una pizca de sal.
- 1 huevo para pintar.
- Panela para decorar (opcional).



Preparación:





La preparación de la masa puede ser a mano o bien en una panificadora o amasadora. Como os decía, es una masa fácil de trabajar por que no requiere mucho amasado y se va despegando con facilidad gracias al aceite. Yo la hago unas veces a mano y otras en la panificadora (depende de la prisa que tenga). Si la hacemos a mano ponemos en un bol la harina junto con la sal, la levadura y el xilitol, añadimos el aceite de oliva y el agua (o leche vegetal, más abajo os explico la diferencia) y amasamos durante unos minutos. Cuando la masa esté unida, añadimos el anís en polvo, el anís en grano, el sésamo y la esencia de naranja. Seguimos amasando hasta que la masa se despegue perfectamente de las manos. Si la hacemos a máquina ponemos primero los líquidos y después la harina y el resto de ingredientes usando el programa de amasado.
Hacemos una bola y la dejamos reposar bien tapada con tela o film durante una hora aproximadamente.
Una vez transcurrido el tiempo, la masa habrá crecido algo. No creo que llegue a doblar el volumen, ya que le pongo poquita levadura, pero al tocarla sí notaréis que la textura ha variado y ahora es más esponjosa tipo pan.
Precalentamos el horno a 220º C. Nos ponemos en una superficie lo suficientemente cómoda y grande para amasar las tortitas. Para ello, cogemos trozos de masa de aproximadamente 50 g y hacemos una bola que aplastaremos primero con la mano y después con un rodillo. Si queréis que la forma quede perfecta, usar un molde o un envase circular para cortar la masa, id juntando la masa que os vaya sobrando para posteriormente reutilizarla. Continuad así hasta tenerlas todas con forma.
Forramos las bandejas del horno con papel de hornear y colocamos las tortas. Batimos el huevo y las pintamos. Por último, echamos por encima un poquito de panela.
Bajamos el horno a 180º C y horneamos las tortas durante unos 10-12 minutos. Tienen que quedar doradas pero blandas, la razón es que al sacarlas del horno hay que dejarlas en una rejilla para que enfríen y entonces es cuando se endurecen.



Consejos:

Las tortas se pueden hacer totalmente integrales, pero el resultado es mucho más seco. Tened en cuenta que si queréis hacerlas totalmente integrales la masa os pedirá algo mas de líquido. Eso sí, elegid siempre una harina de buena calidad a ser posible ecológica. En el mercado hay marcas asequibles que realmente merecen la pena, yo siempre uso El Rincón del Segura o El amasadero.
La panela que se les echa encima es opcional aunque les da un color y sabor muy rico, he intentado poner xilitol pero no queda igual, se derrite muy pronto y no les da el color caramelizado.
Al estirar la masa no hace falta más harina ya que el aceite hace que se despeguen con facilidad.
Deben de quedar finas, pero no tanto que no seáis capaces de despegarlas de la encimera o se quemen, para este propósito yo me ayudo de una espátula para pan.
La mejor manera de conservar las tortas es envueltas en papel vegetal y luego en una bolsita de plástico.
La diferencia entre hacerlas con agua o leche vegetal es la textura que queda una vez enfriadas. Con el agua quedan más blanditas y con la leche vegetal quedan más crujientes. Probad de las dos maneras a ver cómo os gustan más.
En cuanto a la levadura, he probado a hacerlas con polvo para hornear en lugar de levadura panadera y no me gustó tanto el resultado.
En otras recetas emplean licor de anís en lugar de anís en polvo, yo prefiero eliminar esta opción por el alcohol, y de verdad que el anís en polvo les da un sabor exquisito.


Pasad buena semana y ya sabéis que podéis dejarme los comentarios y sugerencias que tengáis.
Un abrazo. Alicia.

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