viernes, 4 de mayo de 2018

Tarta de aguacate con limón crudivegana especial para las mamás

Tarta de aguacate con limón crudivegana
¡Buenos días! Se acerca el fin de semana y además es especial, puesto que el domingo es el día de la madre, por cierto mis felicitaciones a todas (nos las merecemos con creces jejeje) Así que si queréis sorprenderla con una pedazo de tarta riquísima y, lo más importante, sana y natural podéis preparar la que os propongo hoy: Tarta de aguacate y limón. Es un tarta  crudivegana, es decir, no incorpora ningún proceso de calor y ningún ingrediente de origen animal. La ventaja, como he comentado en otras ocasiones, es que al no someterse a ninguna fuente de calor aprovechamos al máximo las propiedades y beneficios de todos los ingredientes.
Desde el punto de vista nutricional, al estar hecha de aguacate, es una fuente de vitamina E, de ácido fólico, vitamina C, vitamina k entre otras y fibra aunque la lista podría continuar mucho más.
Los frutos secos nos van aportar también omega 9, calcio, vitamina A, vitaminas del grupo B, magnesio, hierro...en fin  una fuente de energía saludable y exquisita.
Existe un gran tabú con respecto al aguacate en relación a las grasas que contiene y se da por supuesto que engorda. No olvidemos que la grasa del aguacate y también la de los frutos secos es mono-insaturada, es decir beneficiosa para la salud y necesaria. Son muchos los beneficios de estas grasas, desde ayudar a bajar los niveles de colesterol malo en sangre (LDL), mejoran la circulación sanguínea, regulan la tensión arterial beneficiando a nuestra salud cardiaca, ayudan a reducir los triglicéridos, mejoran aspecto de piel y cabello y muchos más beneficios que hacen de esta fruta y los frutos secos imprescindibles en nuestra dieta.
Lógicamente, como todo, se deben consumir en la proporción adecuada.
Después de ver todas las propiedades, os pongo los ingredientes y cómo se prepara. ¡Vamos a ello!

Ingredientes:

Base:

-130 g de frutos secos
Tarta de aguacate con limón crudivegana -10 dátiles sin hueso
-20 g de coco rallado (opcional)
-2 cucharadas de aceite de coco virgen   a temperatura ambiente
-50 g de copos finos de avena integral   sin gluten
-Canela al gusto


Crema:

-5 aguacates medianos
-3/4 de taza de anacardos
-1 cucharada de psyllium
-50 g de aceite de coco a temperatura   ambiente
-8 ó 10 dátiles sin hueso
-1 cucharadita de vainilla en polvo
-El zumo de una lima o limón (según prefiráis)
-Bebida vegetal del gusto que queráis
-Sirope de agave (opcional)

Materiales:

Un molde de tarta desmoldable y un buen procesador de alimentos.

Preparación:

La noche anterior ponemos en remojo todos los dátiles y los frutos secos (en mi caso avellanas, nueces, anacardos y almendras). Os resultará menos complicado para la elaboración posterior, hacerlo por separado dividiendo los ingredientes entre base y crema.
Al día siguiente, pesamos la avena y  un paso opcional es tostarla ligeramente en una sartén y molerla posteriormente. Si queréis completamente cruda la tarta obviar este paso y solo moler los copos. Una vez molida la avena, molemos los frutos secos a los que incorporaremos los 10 dátiles de la base y volvemos a moler todo junto. En un bol mezclamos la masa de frutos secos y dátiles, los copos de avena molidos y el resto de ingredientes de la base. Lo mezclamos todo bien y conseguimos una masa similar a la de las galletas con las que se suele hacer la base de estas tartas. Forramos el molde con papel de hornear o encerado y volcamos la masa, la extendemos bien  y metemos el molde al congelador.

Ahora continuamos con la crema. No os engaño cuando os digo que es necesario un buen procesador para este paso. Yo tengo una batidora de vaso bastante potente pero me costó mucho lograr que batiera bien. Por eso en los ingredientes de la crema os pongo bebida vegetal, porque normalmente estas batidoras sin un poco de líquido son incapaces de hacer su trabajo. En el caso de la mía, le fui agregando poco a poco la bebida vegetal (de avena) aproximadamente como  medio vaso, pero si tenéis un buen robot creo que este ingrediente os sobrará.
Pelamos y troceamos los aguacates añadiéndolos al procesador junto con el aceite de coco y el zumo de limón o lima.  Una vez lograda una masa, agregamos los dátiles  troceados y volvemos a batir. Añadimos los anacardos remojados y batimos. Por último incorporamos la vainilla en polvo  y la cucharada de psyllium (que nos va a aportar consistencia y mucha fibra). Finalmente probamos la dulzura y, en el caso de que os guste más dulce, rectificamos añadiendo sirope de agave.

Sacamos nuestra base del congelador y sin desmoldar, extendemos nuestra crema. Aplanamos con una lengua de silicona y metemos al congelador mínimo 8 horas, yo la dejé toda la noche. Al día siguiente la desmoldamos y la metemos en la nevera para que vaya descongelando. Podéis decorar con lo que más os guste, limón y menta como yo, fresas, granadas...

Tarta de aguacate con limón crudivegana

La tarta no es muy duradera, el aguacate se oxida rápido a pesar del zumo de limón. Como mucho os aguanta en perfectas condiciones 3 días. Aunque después el sabor sigue siendo rico, el aspecto ennegrecido no la hace tan atractiva. Está claro que por los ingredientes que lleva, el trabajo y lo que dura es una tarta para ocasiones especiales, pero os aseguro que está muy rica y ¡vuestras mamás lo merecen!

Como siempre, espero que os haya gustado y que la preparéis. Pasad un buen fin de semana. Un abrazo

Fotografía: Helena Miralles
https://www.facebook.com/helenamirallesfotografia/?ref=br_rs